27 dic. 2009

CUANDO DE NOCHE LLAMAN A LA PUERTA

CUANDO DE NOCHE LLAMAN A LA PUERTA
Xavier Docampo
Ilustraciones de Xosé Coba
Editorial Anaya, 1996
(Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 1.995)

Este libro trata de: Personajes fantásticos, Miedo, Misterio Propuesta de clasificación documental: AZUL/841
Propuesta de signatura topográfica: AZUL/841/DOC/cua

“Las historias que más me gustan son las que nacieron para ser contadas oralmente”. La afirmación procede del autor y constituye el punto de partida de este conjunto de cuatro relatos que surgen de la tradición oral, pero que dejan entrever la recreación estilística de un escritor que conoce el oficio de narrar e introduce la intriga para captar la atención del lector. “El espejo del viajero” comienza cuando el personaje que da título al cuento se resguarda, en una noche de tormenta, en una cabaña habitada por un hombre idéntico a él. Inesperadamente surge una pelea entre ambos, y el destino cambia para los dos. La historia recrea el tema borgiano del desdoblamiento de personalidad, pero también nos habla de la condena de vivir una existencia impuesta y no elegida. “El Hornadas” se centra en dos jóvenes que deciden asesinar a una vieja capaz de las mayores ruindades, incluso la de vengarse después de muerta. La venganza no es más que el símbolo del sentimiento de culpa que se adueña de los culpables en algunas ocasiones. “Loba”, de intrincado argumento, presenta un caso de licantropía que disfraza una trama de desamor y de cruel venganza. Y “El cumplemuertes” es un precioso relato cuyo héroe recibe cada año una tarjeta que celebra la onomástica de su muerte. Pero lejos de la tradición de la cuentística árabe, que nos ha legado el célebre relato del criado que huye de la muerte, el agasajado hombre toma las riendas de su destino para que éste no se cumpla de una forma inexorable. La tradición oral y la fantasía se dan la mano en estas historias para tratar los recurrentes temas de la literatura: el problema de la identidad, el sentimiento de culpa, el amor y el desamor, la muerte y el destino. Unas hermosas ilustraciones con reminiscencias naïf acentúan con sus fríos tonos azules el hilo conductor del miedo que recorre de principio a fin los intrigantes cuentos.

Rosana

CAPERUCITA ROJA (TAL COMO SE LA CONTARON A JORGE)

CAPERUCITA ROJA (TAL COMO SE LA CONTARON A JORGE)
Luis María Pescetti
Ilustraciones de O'Kif
Editorial Alfaguara, 2006

Este libro trata de: Imaginación, interpretación de la lectura, cuentos clásicos.
Propuesta de clasifición documental: AMARILLO/CUENTOS
Propuesta de signatura topográfica: AMARILLO/CUENTOS/PES

¿Conocerán los niños y niñas de Argentina la historia de Caperucita Roja? Es fácil suponer que sí, lo que sí es seguro es que Luis María Pescetti la conoce y en este libro álbum nos la recrea con ilustraciones de O´kif mostrando dos imaginarios paralelos, lo que piensa el lector, en este caso el padre, y lo que construye en su mente el oyente, en este caso el hijo.
Caperucita (tal como se lo contaron a Jorge) es un libro álbum. No es un libro álbum de tapas duras, ni es de gran tamaño; es un libro pequeño de tapas blandas, pero en el que la imagen es absolutamente imprescindible, sin el texto podemos leer la historia -sobre todo esta historia- pero éste es un libro en el que el autor no pudo prescindir de la imagen acompañando a la palabra, para poder transmitir su mensaje: “nadie se imagina lo mismo cuando escucha un relato”. Siempre tenemos que tener en cuenta qué contamos, cómo lo contamos y saber que aún así casi nunca llegaremos a saber cómo lo interpretan quienes nos oyen (aunque podemos y debemos intentarlo).
Pescetti quiso ironizar sobre esta cuestión partiendo de una historia mundialmente conocida generación tras generación. Con la ayuda de las imágenes de O´kif nos muestra en colores cómo se construye la historia de Caperucita Roja en la mente del adulto y del niño de acuerdo con la experiencia de cada uno y el conocimiento del relato. Cuando decimos que alguien ve la vida de color de rosa, todos entendemos lo que se quiere decir, también Pescetti le pone color a los pensamientos del padre, sepia es el color elegido para el adulto que lee. Por el contrario las diferentes imágenes que el relato del padre evoca en el niño están a todo color.
Los lectores, personas adultas o niños, no debemos perder ningún detalle de las imágenes, todas ellas hablan y reflejan pensamientos, estados de ánimo, la expectación y la sorpresa de los protagonistas que al igual que la de los lectores va en aumento, como el tamaño de las viñetas, que al principio son un “bocadillo/globo” hasta llegar a ocupar la página entera, teniendo como colofón una última imagen del imaginario del niño que habla sin palabras y que no tiene referente en la imaginación del padre, porque para él -al contrario que para su hijo- la historia de Caperucita ya se había terminado.
Las versiones de Caperucita son casi infinitas, en este enlace hay un trabajo sobre muchas versiones (una de ellas este libro de Pescetti), para diferentes edades y con diferente formato.

Mirta