27 de dic. de 2009

CAPERUCITA ROJA (TAL COMO SE LA CONTARON A JORGE)

CAPERUCITA ROJA (TAL COMO SE LA CONTARON A JORGE)
Luis María Pescetti
Ilustraciones de O'Kif
Editorial Alfaguara, 2006

Este libro trata de: Imaginación, interpretación de la lectura, cuentos clásicos.
Propuesta de clasifición documental: AMARILLO/CUENTOS
Propuesta de signatura topográfica: AMARILLO/CUENTOS/PES

¿Conocerán los niños y niñas de Argentina la historia de Caperucita Roja? Es fácil suponer que sí, lo que sí es seguro es que Luis María Pescetti la conoce y en este libro álbum nos la recrea con ilustraciones de O´kif mostrando dos imaginarios paralelos, lo que piensa el lector, en este caso el padre, y lo que construye en su mente el oyente, en este caso el hijo.
Caperucita (tal como se lo contaron a Jorge) es un libro álbum. No es un libro álbum de tapas duras, ni es de gran tamaño; es un libro pequeño de tapas blandas, pero en el que la imagen es absolutamente imprescindible, sin el texto podemos leer la historia -sobre todo esta historia- pero éste es un libro en el que el autor no pudo prescindir de la imagen acompañando a la palabra, para poder transmitir su mensaje: “nadie se imagina lo mismo cuando escucha un relato”. Siempre tenemos que tener en cuenta qué contamos, cómo lo contamos y saber que aún así casi nunca llegaremos a saber cómo lo interpretan quienes nos oyen (aunque podemos y debemos intentarlo).
Pescetti quiso ironizar sobre esta cuestión partiendo de una historia mundialmente conocida generación tras generación. Con la ayuda de las imágenes de O´kif nos muestra en colores cómo se construye la historia de Caperucita Roja en la mente del adulto y del niño de acuerdo con la experiencia de cada uno y el conocimiento del relato. Cuando decimos que alguien ve la vida de color de rosa, todos entendemos lo que se quiere decir, también Pescetti le pone color a los pensamientos del padre, sepia es el color elegido para el adulto que lee. Por el contrario las diferentes imágenes que el relato del padre evoca en el niño están a todo color.
Los lectores, personas adultas o niños, no debemos perder ningún detalle de las imágenes, todas ellas hablan y reflejan pensamientos, estados de ánimo, la expectación y la sorpresa de los protagonistas que al igual que la de los lectores va en aumento, como el tamaño de las viñetas, que al principio son un “bocadillo/globo” hasta llegar a ocupar la página entera, teniendo como colofón una última imagen del imaginario del niño que habla sin palabras y que no tiene referente en la imaginación del padre, porque para él -al contrario que para su hijo- la historia de Caperucita ya se había terminado.
Las versiones de Caperucita son casi infinitas, en este enlace hay un trabajo sobre muchas versiones (una de ellas este libro de Pescetti), para diferentes edades y con diferente formato.

Mirta

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